martes, 17 de septiembre de 2013

Tiempos

 Dicen que no podemos ver a Dios porque se refleja en las personas que aparecen en nuestras vidas. Cuando en el camino te pegan tantos palos y se hace difícil de transitar, ahí entran en acción esas personas. Algunas te abrazan, amortiguando los golpes. Otras despejan los palazos antes de que lleguen a lastimarte, y otras simplemente te agarran fuerte de la mano y caminan con vos para que no te caigas, también siendo golpeadas. 
 Dios me puso en la vida muchas personas que me hacen el caminar más sencillo. Familia, amigos, y VOS. Me abrazas, despejas los golpes y me agarras de la mano. Caminás conmigo.  
 Sos mi compañero de ruta, no quiero perderte jamás. Gracias infinitas, por no sólo entender mi situación, sino también por hacerte cargo de ella y tomarla como propia. 
 Te amo eternamente.