No estoy loca, voy a escribir algo que me encantaría que alguien lea, pero es recontramegahiperarchi imposible, pero ahí va...
Desde la panza, mamá me hacía escuchar tu música. Algo bastante raro para calmar un bebé revoltoso en un vientre. Llevo en mi ADN inmenso amor por tu poesía, tu música. Tu arte.
Ahora estoy viendo a Palito Ortega, tu amigo del alma, al que agradezco yo, y todo el pueblo argentino por brindarte todo lo que te brindó para que te curarás. Fue tu segundo salvador, porque el principal sos vos.
Vos elegiste curarte, vos quisiste salir y dejar de pasar ese dolor que te consumía, que te iba alejando de tu esencia. Y ahora te veo, y me da tanta alegría el poder verte gordito, tocando el piano como únicamente vos lo sabés tocar. Tu piano canta.
Me hubiera encantado nacer en los 60 y haber podido pasar mi adolescencia escuchándote, cantando las canciones que compartías con Aznar, Lebón y Mestre o las que cantabas solo. Sin dejar de lado al Flaco, claro. Me hubiera enamorado de vos.
Uno de mis grandes deseos en esta vida, es poder escucharte en vivo, escuchar ese piano que me llena de paz y de felicidad. Ojalá pueda conseguir entradas para tu último show en el Luna y pueda pagarlo. Va a ser uno de los días más felices de mi vida, lo aseguro.
Te amo Charly, sos el padre del rock nacional, sos parte de la cultura celeste y blanca que llevo con tanto orgullo y una vez quedó demostrado que no existe tiempo para sanarse, que nunca es demasiado tarde para cambiar, que Dios existe y si te entregás, Él te ayuda.
Ayer cumpliste 61 años y seguís presente en todos nosotros. Te admiro por tus logros y por tu fuerza.
¡GRACIAS POR TANTO!
"Yo canto para alcanzarte atravesando todo el azul. Yo canto para mostrarte que sangro igual que vos.
Y está oscuro en esta cárcel que soy desde que tengo memoria, y está ciega mi mirada sin tu luz."